LA "MEMORIA HISTÓRICA" DE LOS PREMIOS PRÍNCIPE DE ASTURIAS
15/09/2007
Artículo de Floren Dimas, repartiendo estopa a la fundación que preside el Príncipe de Asturias por "negar" con su reciente premio la existencia del "holocausto" franquista. LA "MEMORIA HISTÓRICA" DE LOS PREMIOS PRÍNCIPE DE ASTURIAS
Tras la concesión de los Premios Príncipe de Asturias 2007, en una entrevista realizada esta misma semana por la Cadena SER, una de los responsables del Museo del Holocausto afirmaba: “Solo con Conocimiento podemos forjar Sabiduría”, sintetizando la principal labor llevada a cabo por el Museo del Holocausto de Jerusalem, premiado en esta edición.
El “conocimiento” del Holocausto es un hecho mundialmente constatado. El “lobby” judío y todo su imperio, además del propio Estado de Israel y los EE.UU., se han implicado en este loable empeño realizando todas las iniciativas imaginables, sin reparar en recursos económicos y políticos para llevarlo a cabo. El Museo del Holocausto de Jerusalem (el Yad Vashem), así como el Holocaust Mahnmal, colosal monumento construido recientemente a sus víctimas en Berlín, son buena prueba de ello. En consecuencia, pocos hechos históricos como el programa nazi de exterminio de sus adversarios raciales e ideológicos, han sido más difundidos desde 1945 hasta nuestros días, siendo España uno de los países en donde socialmente está asumida y extendida más ampliamente la condena colectiva e institucional tanto del nazismo como de sus consecuencias.
Llegados a este punto, no resulta sorprendente que la Fundación Príncipe de Asturias haga alarde de este tipo de sensibilidades, en apariencia loables, añadiendo otro reconocimiento más a las víctimas judías del Holocausto, olvidándose de que la propia España es toda ella un parque temático de un “holocausto político”: la represión franquista, sin que dicha institución haya otorgado todavía ningún reconocimiento a las asociaciones memorísticas y de colectivos de afectados por aquel largo y terrible episodio de nuestra Historia.
El año pasado, esta Fundación que preside el hijo del Real Testaferro de Franco, el gestor de la matanza de republicanos, concedió un premio a las Hermanitas de la Caridad. Esta orden, según nos recordaba hace poco nuestro amigo el profesor Fernández Hernández, fue la designada por el régimen de Franco para la vigilancia y martirio de las mujeres republicanas condenadas a prisión, existiendo un auténtico catálogo de testimonios de las maldades con las que aquellas “monjitas” contribuyeron a hacer un poco más infernal las condiciones de cautiverio, destacando entre todos aquellos tormentos el del hambre, suplicio que terminó con las vidas de muchas de las reclusas y de los niños que criaban. Las Hermanitas de la Caridad, secuestraron y dieron en adopción a muchos huérfanos de republicanos confinados en los orfanatos por haber perdido a sus padres, fusilados o muertos, desaparecidos o encarcelados, en cualquiera de las circunstancias de la guerra y de la represión. La Fundación que preside el príncipe Felipe, agradeció a estas monjitas los servicios prestados por la Orden al régimen surgido de la “Cruzada de Liberación” el pasado año.
Si es verdad que “Solo con Conocimiento podemos forjar Sabiduría” ¡qué poca “sabiduría” cabe recoger el pueblo español de los “Premios Príncipe de Asturias”!
Y ya para terminar: ¿Cuántas instituciones judías han condenado al régimen franquista por su responsabilidad en el asesinato de más 35.000 españoles en los campos nazis de exterminio? ¿O tanto pesa el sentimiento de gratitud judío por el gesto salvador del diplomático Sanz Briz, consentido y promovido en la sombra por Franco al final de la guerra, como pasaporte para su impunidad posterior ante los Aliados?. La memoria del Holocausto tienen sus templos, mientras la exigencia de las asociaciones memorísticas y de víctimas del franquismo de reorientar el Valle de los Caídos, mausoleo dedicado a exaltar al bando vencedor de la guerra civil, no ha merecido la atención del gobierno "socialista" de Zapatero, pero los 50.000 euros de dinero público del premio concedido al Yad Vashem, se unirán a los millones de dólares que los Rotschild arriman al Museo cada vez que haga falta, para que mientras se recuerde a unos con todos los honores, se olvide definitivamente a otros. Floren Dimas
La anterior reflexión, tuvo una inmediata respuesta de descontento por parte de una prestigiosa profesora de historia, que interpretó este artículo como un no reconocimiento de los méritos del Museo del Holocausto de Jerusalem (el Yad Veshem). El autor le responde así: "Estimada amiga: creo que puede haber un malentendido en la interpretación de mi reflexión del que posiblemente yo tenga la culpa. Mi crítica no es hacia el objeto premiado, si no hacia la acción de premiar, pero dejando fuera del debate a la Fundación Príncipe de Asturias (FPA) a una institución que trabaja por mantener y difundir, la Memoria Histórica (MH) de la Shoa (el Holocausto). El cinismo del jurado en la elección del objeto premiado, no lo fundamento poniendo en duda los probados méritos contraídos por el centro Yad Vashem, ni muchísimo menos, si no en la decisión de la FPA en obviar, a sabiendas, el reconocimiento de una injusticia mucho más próxima en nuestro contexto geográfico histórico y social: la represión franquista. Extrapolando la comparación y los sentimientos que me inspira la concesión de este premio, podríamos compararlo con la petición de extradición e incoación de proceso por la jurisdicción ordinaria, solicitada por el Juez Garzón contra Pinochet y Adolfo Sclingo, en base a la legislación -en vigor actualmente- que sirvió para llevar a cabo los juicios de Nüremberg;. Con idénticos fundamentos jurídimos en la diligencia de detención, Garzón podía haber encausado -por ejemplo- al general Virgili Quintanilla, con residencia en Murcia hasta su fallecimiento con 100 años de edad en 2005, como miembro de los tribunales franquistas que llevaron al paredón de Espinardo a cientos de republicanos murcianos. Pero, claro, a Garzón le resultaba mucho más rentable para su carrera al estrellato -y menos comprometido en su entorno doméstico- llevar su democrático "premio" fuera del país, persiguiendo dictadores australes que hacer justicia con los asesinos de andar por casa. Mira Carmen, uno ya esta sobradamente harto de refrendos y conmemoraciones, de reconocimientos sociales e institucionales hacia el Holocausto; de superproducciones a lo Steven Spielberg, de supermuseos, de KZ's reconvertidos en superparques temáticos de horror nazi, de supercentros Simón Wissenthal, de supermemoriales internacionales en Auswichtz o Mauthausen, con presencia solemnísima de jefes de gobierno y estado, de mega-legislaciones reparadoras en Alemania, de best-seller que van desde "el diario de Ana Frank" o "Exodus" a "Muerte de un crítico", de filósofos pro y anti nazis, ´de congresos internacionales afirmacionistas y negacionistas, de encuentros de investigadores patrocinados por los dineros públicos de los Estados. Y todo ello, desde mi atento y severo observatorio en un país, del que decenas de miles de sus ciudadanos han sido doblemente víctimas del franquismo y del nazismo y en el que 189.000 republicanos (cifras oficiales del Mª de Justicia) fueron fusilados por sentencia de los tribunales franquistas, además de una cifra inconmensurable de muertos por otras razones (hambre, enfermedad inducida, guerra, etc). Un país en el que los que investigamos la represión, nos hemos tenido que ir al archivo de Salamanca alojándonos en un cámping y comiendo bocadillos pagado de nuestro bolsillo. Mucho para unos y nada para los demás. Estamos ante ese tipo de estrategias parecidas a los show de "la princesa de los pobres" Diana de Gales, repartiendo besitos y biberones entre los negritos llenos de moscas en los poblachos de la selva, ante cientos de cámaras y sonrisas enternecedoras; una imagen benéfica y tierna que conmueve a millones de ingenuos, una vergüenza mediática que solo los informados sobre estos mecanismos de manipulación se han atrevido a denunciar, aunque las ventas de la prensa del corazón jamás hacen mención a estos manejos. ¿Tú crees que este premio de la Fundación aportará un mayor conocimiento a los españoles del significado de la Shoa?. ¿No será que lo que se pretende con este premio "de diseño, es -precisamente- distanciar un poco más lo ocurrido aquí, de lo ocurrido en la Europa del Este durante la ocupación alemana?. ¿No estaremos ante una cortina de humo que carga su espesura sobre el nazismo ...para mejor olvidar al franquismo?. ¿Donde están los actos de esta categoría y gran repercusión, promovidos por "fundaciones" con generoso presupuesto de retorcida financiación y patronazgos de las altas instituciones del Estado, destinados a difundir los trabajos de recuperación de la MH republicana y antifranquista? ¿No sería justo que la principesca Fundación hubiese comenzado a hacer justicia por los más necesitados?. ¿Podría decirse que los españoles saben tanto de la Represión Franquista como del Holocausto como para ceder a exportar premios?. Tal vez pueda afirmarse que tal pretensión es completamente ilusa, pero no parece que sea fácil restar autoridad moral a quién crea necesario denunciar estos "saraos" de flashes y etiquetas, con la impronta de Hollywood y su puesta en escena, poniendo el acento en evocar las maldades de fuera, mientras tolera y trata de hacer olvidar la impunidad y el desconocimiento de las de aquí. Yo jamás he dicho que el premio no sea merecido, que parece es lo que has interpretado, como no es malo dar una tarta de chocolate a un niño, siempre que para ello no niegues un trozo de pan a quién se muere de hambre, porque en ese caso un acto de bondad se convierte en una indignidad, que es lo que aquí se ha hecho. ¿Qué fundación va a premiar con su reconocimiento el sufrimiento de Clementa Molina Aliaga, concejal socialista republicana en el ayuntamiento de Lorca de 1936 a 1939, condenada a 30 años e interna en la prisión de Saturrarán, muerta de hambre por las monjitas "premiadas" por la FPA el pasado año, quién tuvo que soportar que la superiora la sorprendiese un día, haciéndole una papilla en un bote a su bebé, con un poco de harina que sus hermanos le mandaron desde Lorca, para espesar el cuartillo de leche aguada que por todo alimento le daban tan cristianas religiosas, galardonadas setenta años más tarde, echándolo a rodar de una patada mientras calentaba la papilla con un pequeño fuego junto al acantilado? ¿Cuantos años se necesitan para que la sociedad española alcance -por el camino que llevamos- el nivel de conciencia popular sobre la MH que existe sobre el Holocausto?. ¿A cuantos actos solemnísimos de premios justísimos habremos de asistir hasta que se consiga esta meta?. Muchas gracias por tu comentario que comprendo. Llevo muchos años leyendo con interés cuanto cae ante mis manos y se posa ante mis ojos sobre la Shoa, como para ignorar la meritoria y ejemplar tarea de quiénes están empeñados en la MH del Holocausto, que no fue solamente judio. No es envidia de lo que hacen otros, si no indignación sobre lo que NO HACEN los que aquí tienen los medios y la obligación moral de hacerlo. Un abrazo y seguimos en la misma briega en nuestros respectivos terremos. Floren"
Floren Dimas, de la asociación "Amigos de los Caídos por la Libertad (1939-1945)" - Región de Murcia

|